jueves, 9 de mayo de 2013

NUESTROS NOMBRES ESCRITOS EN AGUA


I.

Ya profetizaste el silencio
 a pesar de nutrirme las raíces
y conspirar con tu piel hacia mi esencia.
¿Qué me dirás de la lontananza
de los ecos  y de las hojas que aún no caen?
Ahondo en la conciencia de ti
repaso la exactitud de tus lunares
en mis labios relamo tus sabias
tus lindes y renuevo la estela de tu aliento. 

 

II.

No hables del silencio
                        -un lenguaje de arena-
que es difícilmente moldeable;
acaso que mis ojos posterguen
la visión de hojarasca putrefacta
o la introspección de un “yo” en laberintos de agonía.

 

III.

Yo no sé del tiempo la escritura
ni de los bordes de la gloria o el oprobio.
Quiero habitarte plena,
indagar tu centro y latitudes
entre tus muslos concretarnos de lo etéreo;
porque hacia donde los días se diluyen
¿están nuestros nombres escritos en agua?

 

IV.

Más que un gospell de sombras
quiero en el portento de un instante
la continuidad de un lenguaje nuestro
que se desdoble simple y diáfano
            (¿acaso sempiterno?...)
porque no hay medida o descripción
al sentir fuego en nuestros brazos
o calcar en tu pecho las estrellas.

viernes, 12 de abril de 2013

LA BÚSQUEDA SOÑADA DE LA OCULTA KADATH: H.P. Lovecraft


 "Por tres veces soñó Randolph Carter la ciudad maravillosa, y por tres veces fue súbitamente arrebatado cuando se hallaba en una elevada terraza que la dominaba. Resplandecía toda con los dorados fulgores del Sol poniente: las murallas, los templos, las columnatas y los puentes de mármol veteado, las fuentes de tazas plateadas y los perfumados jardines "

Así comienza una de las novelas quizá no tan conocida de Lovecraft. La obra trata de un héroe -o soñador- que vislumbra en sus sueños una maravillosa ciudad  llena de prodigios que rebasan la imaginación y el portento. Este soñador, Randolph Carter, se empecinará en la búsqueda de dicha ciudad, su maravillosa ciudad del sol poniente, pero para encontrarla será necesario sortear una serie de peligros y maldades indecibles, hasta que finalmente él pueda acceder a ella mediante súplicas a divinidades que habitan en la oculta Kadath.
En este trabajo del legendario escritor oriundo de Rhode Island, nos encontramos con muchos de los atributos de su obra y genio: los mitos, las divinidades benignas y malignas, los horrores intangibles que no caben en el raciocinio humano; así como el característico uso del lenguaje, la adjetivación obsesiva y precisa, la descripción de seres, emociones y lugares fantásticos, y el elemento más característico de su obra: un terror psicológico fundado en acontecimientos y entidades que desbordan la comprensión.
Quizá la mayor desventaja de "La búsqueda soñada de la oculta Kadath" es cierta necesidad de estar familiarizado previamente con la obra de Lovecraft, pues aparecen personajes previos de otras narraciones, así como parte del panteón de divinidades que el escritor concibió. La mayor virtud de esta obra es que no pertenece plenamente al típico horror lovecraftiano, sino que tiene tintes sobre lo onírico y la tan recurrente temática del sueño. Expongo esto por que para el autor, esa ciudad del sol poniente, fue erigida por su soñador como resultado de la belleza y los pequeños sueños de la niñez. Hermoso, ¿verdad? Podríamos decir que se acerca mucho a la realidad. Hay que valorar esta obra en su propia dimensión, muy por aparte de querer -casi inevitablemente- compararla con los trabajos capitales de Lovecraft como "En las montañas de la locura" o "El llamado de Chthulu" etc.
 
En definitiva, es un trabajo para quien guste de la fantasía y las aventuras, a esto aunándose el toque característico del horror de Lovecraft y todo lo que conlleva: cultos extraños, maldiciones, mitos y seres terribles y el típico héroe-no héroe de Lovecfraft; alguien que a pesar de ingentes esfuerzos nunca consigue transgredir los terribles designios de un universo que es perverso en su mayoría.
 
 

viernes, 29 de marzo de 2013

I LIED MY FACE OFF

Sé que el silencio se me pudre en los huesos
y en la conciencia intento depurar su engrama.
¿No soy yo aquel del rostro difuso
de la sonrisa contrariada
o quien dejó un vaso de anís sobre un libro de Bukowski?
Quizá sí, quizá no…
Camino en la calle pero no me sigue mi sombra
me espera en casa bebiendo whiskey
y añadiendo días a calendarios atrasados.
“Estas roto”, murmura cuando ya no hay luz.
La busco, busco mi rostro, me busco a mí en mi cuerpo,
pero sólo puedo suturar  fragmentos de mi voz
y desterrar pasados inexistentes de mis ojos purulentos
en el alfeizar donde creo divisar una luna de melón.
No he podido dormir tan dulcemente
-en el espejo mi doble es tal vez mi contrario-
la noche no cierra del todo el espejo de la conciencia.

lunes, 4 de marzo de 2013

TARDE AFORTUNADA




I.
 
Entre vetas de un cielo diáfano, te descrubri una tarde afortunada. Todo habitaba en tí,¿o tú ya habitabas en todo?...
Presentí tu voz enraizar en las grietas de sueños postergados)
 
 
II.
Bate tus alas, sobrevuela esta ciudad. Sí, hay cementerios y ruinas dispersas, pero voy reconstruyendo lo derruido y plantando girasoles entre las lápidas. Que se desnuden tus pies y de tus pasos, mis contornos adquieran tus estelas.
 
 
III.
Cada tarde me concede regresar de varias muertes. Con mis manos aún leprosas me guío del hilo de tu alama en laberintos de introspección y memoria.
Aún debo sanar un síndrome silente y erradicar la metástasis del miedo; pero cuando arrellano mi respiración -que agitas, que calmas, que colmas-,en el vértice más tibio de tu pecho, sé que todavía me da la piel para hacerte un espacio dentro de mí.


domingo, 20 de enero de 2013

EL PARAÍSO OSCURO




¿Nutrirán algo nuestras cenizas dispersas en el páramo?,
quizá para la perfección de la insania.
¿Qué será del silencio que sangró de tus labios
                               -todos tus labios-
y lamí aún sin la esperanza de percibir materia
siquiera sal, siquiera amargura?
Tu piel siempre fue el encontrado paraíso oscuro.
El invierno, la espera y cada orgasmo rasguñado
preconizaban un imperio difícil de erigir
y sin embargo fatigar las noches con tu pensamiento
era soñar que el paraíso era un lugar en ti existente.
Los fantasmas fueron inevitables
flotaban junto a ti para devolverte a lo ausente, a lo etéreo.
Tu boca un osario
tus muslos entreabiertos hojarasca de noviembre,
yacer en ti era volverse bruma
era anularse en ecos de tus otras muertes.
Mi simiente aceptabas como tu promesa vana
en el cuenco de tu voz que reiterara una palabra real
y definiera la tangibilidad del paraíso contradictorio;
pero pletórico de quimeras, asimetría y años turbios
el demonio de la caída fue no perder la esperanza
¿y que era la esperanza en ti?
era la invitación de tu entrepierna
era que musitaras sobre días que nunca llegaron
porque nuestro paraíso era una conciencia pausada
y pasados reprimidos conservados en salmuera.
Fuiste más ausencia que vida, más hojarasca que luz
pero nunca y al final quedó más recurso
que arrancar los andrajos de tu esencia
y matar las mariposas negras posadas en tu pecho.
¿Qué será del silencio, de las cenizas
si para morir ya habíamos nacido?
Tus imágenes exacerban la soledad
y el recuerdo sepia de tu voz profana madrugadas
en que olvidar es un privilegio casi elegido.

miércoles, 2 de enero de 2013

TO BID YOU FAREWELL


 


1.
Que el silencio tu nombre extinga
pues a preservarlo en sal la espera me obligó
hasta que ya no pude rogar más lágrimas a las cigarras.
Que las ratas roan tu ausencia,
tras varias batallas perdidas aprendí
a curarme los huesos con relego de cadáveres
y a suturarme las heridas con ocasos turbios.
Entre hojarasca putrefacta de acumulados otoños
ocultará tu memoria un mausoleo sin inscripción.
 
2.
Mis suspiros tu imagen diluyéndose
aunque mantengo el primer instante de ti
no lucho por preservar el color,
que en la oscuridad todo languidezca
mientras yo le doy la espalda a la catarsis.
 
3.
Te pregunté por un espacio en tu piel,
solo pude dibujar tu nombre en ceniza.







domingo, 30 de diciembre de 2012

25122012: UNA ESCRITURA PARA CAROLINA




Hacia las diez de la mañana bebo el primer cafe del día. El momento para escribir llegó casi puntual, exacto; en esta mañana diáfana y fría. Donde pego estas líneas es en una libreta que me regaló Carolina, más especificamente un "journal", un diario.
Carolina, ¿que te puede decir mi escritura? Sabemos que las palabras son frágiles
, rápidamente pueden perder su significado inmediato en nuestros actos. Sin embargo, intentaré continuarlas y justificarlas con acciones, con hechos que transmitan mejor el significado de esas palabras. No está de más transmitir aquí, en estas líneas , lo que hay dentro de mí; lo sientes, te lo he hecho sentir. Decirte de quiero es inmediato, es instantáneo, es tangible, es prolongar el momento de estar contigo y comenzar a perderme en mí: también, sientiéndote, disfrutándote, pensándote. Hago que crezca tu significado en mis pensamientos, aunque en gran medidad tu contribuyes a enriquecer dicho significado. Escribir es solo otra manera de vivirte, a pesar de que sea un acto no tan inmediato, seguro que destila o podría destilar las cosas que se me escapan u olvido para decirte cuando estamos juntos -en eso momentos nuestros cuerpos también quieren decirnos cosas, también tienen su propia escritura-.
 
Pero no te preocupues, hemos podido llenar nuestro silencio con más palabras, incluso con más silencio donde sentirnos lo sea todo. Quisiera darte una escritura exacta y que todo lo pudiera abarcar, pero dicha escritura solo puede ser fragmentada -al menos para mí- en todo lo que nos define. Sin embargo, en esa intermitencia encuentro la más bella continuidad -tu continuidad-. No podría acceder a todos nuestros instantes en un solo texto, los iré ganando en la memoria, en tí, cuando descubra más senderos en tu ser. Es necesario escribir Te quiero y justificarlo, hacerlo material. ¿Si no soy yo, entonces quién? ¿Si no es ahora, cuando? Asumir y gozar, asumirte y gozarte en este sentimiendo profundo; para tí y para mí.