sábado, 26 de noviembre de 2016

Despertar a las 6:40 a.m.
Un café con leche
lo mínimo para ganar la cotidianidad
-que no es tan difícil-
ya uno decide si buscar
en la mañana del pensamiento
entre la sugerencia del vapor
el hilo conductor, alguna esencia
Siempre podré escupir en la calle
pero solo hoy ocurriré así
siendo este tejido
y fragmentarme
La estela del pasado
la disección de los días
¿Qué podría escribir sin el apremio
de desenredar, o al revés,

más vida?

jueves, 13 de agosto de 2015

THE CATCHER IN THE RYE, JEROME DAVID SALINGER




TITLE: THE CATCHER IN THE RYE (EL GUARDIÁN ENTRE EL CENTENO)
AUTHOR: Jerome David Salinger (United States of America)
YEAR OF PUBLICATION: 1951


For the third time I read "The Catcher In The Rye", written by Jerome David Salinger, and by general opinion, it is considered a classic work in the contemporary literature of the United States of America. 
Like many books in their beginning, "The Catcher In The Rye" caused a lot of controversy due to the topics that the story depicts. Sex, alcohol, some kind of profligancy, or unadapted social behaivor, for example. All the before mentioned caused a breakdown in the conservative society of that time.
In some senses, this book encompasses and deals with the universal topics that other literary masterpieces have done. Such things that define us as humans, for instance, the blue, the loneliness, the constant quest of identitiy and self-questioning and the non-sense sensation in a caothic world. Likewise, this Salinger's work represents some rejection or rupture point with some traditional values, a confrontation with the consumerism, the social fakeness, the success and happiness definitions, and maybe implied; the value of education. Through the whole book we will testify all of this in the situations and dialogues that the main character sustains. And it is in this point, for me, in which "The Catcher In The Rye has its great and most outstanding merit that supports the points previously stated. 
But wherther or not this book has  subersive or challenging content, Salinger wrote one of the best characters in the literature with an undeniable identity: yes, he is Holden Caulfiel, the catcher in the rye. Known and read in first person, the reader will  deal with the features of the book anteriorly referred, but by doing so in a hilarious, sarcastic and vivid narration that portraits Holden's mind. One could read many characters within a lot of stories, but among them, one could identify to Holden Caulfield by the hand of Salinger. What I mean, is that the reader will hate or love to Holden Caulfiel due to his nitid and honest personification, and also, due to -I would like to think so- that Salinger's really known his character, and more than a character, he conceived a real human being -as anybody of us- with all the issues of life. That is to say, someone with fears, doubts and uncertainity, with merits and mistakes, and in constant changing. 

miércoles, 17 de junio de 2015

I DO NOT MAKE LOVE, I FUCK HARD

Leía a Fromm,
ignoro porqué,
cuándo ella, de animal print,
me ofrecía sus caderas.
¿Quién soy yo para despreciar?
Güera, ginger, hoy castaño claro
y unas piernas de cerveza ambar.
Podría escribirle poesía
crucificarla
o hasta consolarla en mi hombro.
Abrazo su soledad
quizá pueda lamer sus heridas
pero yo no vine a salvar a nadie.
Escancio mi soledad entre sus muslos
escribiré sobre sus nalgas y senos
y lo intrincado de su razón,
¿perversa?, ¿demente? quizá,
obsesiva en su búsqueda.
Quiero emborracharme de su penumbra
mirar sus monstruos
hojear sus dioses y cortezas,
no compartimos la misma insania
pero habitamos el mismo deseo de la piel.

viernes, 29 de mayo de 2015

LAS VENTAJAS DE SER INVISIBLE - STEPHEN CHBOSKY





TITULO: LAS VENTAJAS DE SER INVISIBLE
AUTOR: Stephen Chbosky (Estados Unidos)
NÚMERO DE PÁGINAS: 263
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1999

“Las ventajas de ser invisible” nos plantea la historia de un adolescente que entrando a la preparatoria irá creciendo y descubriendo la vida en su dimensión más real, esto, en la medida en que su posición social lo permita. Sin embargo este chico, Charlie; ha pasado algunas situaciones que han hecho su existencia un tanto complicada, y que configuran en buena medida la base para su historia. Un amigo que se suicidó y la muerte y el abuso sexual por parte de un familiar de Charlie (quien no obstante, lo recuerda con cariño) harán que el hilo narrativo pueda desarrollarse en la cotidianidad del protagonista, quien conocerá y hará nuevos amigos, irá a fiestas, se enamorará entre tanto, en fin, experimentará esas sensaciones agridulces de un crecimiento inevitable.

Es una lectura muy sencilla, muy propia para adolescentes que quieran adentrarse en alguna historia entretenida o en quienes se busque la forma de “inculcar” el hábito de la lectura (repudio la frase “inculcar el hábito de la lectura”). Con un mecanismo de entradas de diario, Charlie, nos irá permitiendo descubrir el alcance de sus pensamientos. Incluso, existen en el libro algunos boquetes de profundidad, de, digámoslo así, cierta sapiencia.

 Algo que me parece digno de remarcar, es que aunque este libro esté pensado en cierto grado para adolescentes y que la forma de un diario sea un tanto simple, es que hay ciertas aristas que vale la pena mencionar y enriquecen más allá de una narración lineal. El primer ejemplo, es el booktrack, es decir, que en el libro figuran ciertos elementos musicales que pueden darle “profundidad” a la historia. De este modo, son mencionados exponentes del rock clásico como Procol Harum, The Beatles, Genesis, etc. Si bien no es un homenaje por si mismo a los géneros o intérpretes, si ofrece cierto refinamiento del cual uno decida o no escuchar las pistas propuestas. Lo segundo, dado que una de las facetas de Charlie es ser un lector voraz, es que se hace mención de novelas que son emblemáticas de cierta generación o sobre ciertos temas. Así, sabremos de “El extranjero“ (A.Camus), “El guardián entre el centeno” (J.D.Salinger), “En el camino” (J.Kerouak), “El almuerzo desnudo” (W.S.Burroughs), hasta el “Gran Gatsby” (F.S.Fitzgerald), y como no; algo de Shakespeare. En cierta medida, y pienso que podría aplicar para todos los lectores, pienso que esto  es la descripción de la relación inevitable que hay entre la madurez y las lecturas con las que uno se va topando o eligiendo. Incluso, las mencionadas obras de Salinger, Burroughs y Kerouac, -para quien las haya leído- son un Charlie implícito, aunque en la novela en sí, él jamás haga un comentario más allá de que disfrutó tal y cual libro.

“Las ventajas de ser invisible” es un libro bonito, en cierta forma atrevida, y muchos nos iremos reflejando-leyendo en las líneas y entre líneas. De qué, si no, se trata la vida sino de crecer, equivocarse, sobre la amistad, y todo eso a lo que uno a veces decide asomarse más: el sexo, el amor, la homosexualidad, las drogas, el alcohol, en fin; el hecho de vivir y ser partícipe de la existencia –o las existencias.


Dejo el siguiente extracto:


“(…) Y podríamos sentarnos y hacernos preguntas y sentirnos mal por los demás y culpar a un montón de gente por lo que hicieron o no hicieron o por lo que ignoraron. No sé. Supongo que siempre habría alguien a quien culpar. Quizá si mi abuelo no le hubiera pegado, mi madre no sería tan callada. Y quizá no se habría casado con mi padre porque él nunca levantaba la mano. Y quizá yo no habría nacido. Pero me alegro de haber nacido, así que no sé qué decir al respecto, sobre todo porque mi madre parece feliz con su vida. Y no sé qué más se puede pedir.
Es como que, si culpara a mi tía Helen, tendría que culpar a su padre por pegarle y al amigo de la familia que le hacía cosas cuando era pequeña. Y a la persona que le hacía cosas a él. Y Dios por no detener todo esto y cosas que son mucho peores. Y que no iba a ninguna parte. Porque no se trababa de eso.
No soy como soy por lo que haya soñado y recordado sobre mi tía Helen. Eso es lo que comprendí cuando las cosas se quedaron en silencio. Y creo que es muy importante saberlo. Hizo que todo se aclarara y encajara. No me malinterpretes. Sé que lo que pasó fue importante. Y necesitaba recordarlo. Pero es como cuando mi médico me contó la historia de dos hermanos cuyo padre era muy alcohólico. Un hermano se convirtió en un próspero carpintero que nunca bebía. EL otro hermano acabó siendo un borracho perdido como su padre. Cuando le preguntaron al primer hermano por qué él no bebía, dijo que después de ver lo que la bebida le había hecho a su padre, nunca había podido ni probarlo. Cuando le preguntaron al otro hermano, dijo que creía que había aprendido a beber en las rodillas de su padre. Así que supongo que somos quienes somos por un montón de razones. Y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero aunque no tengamos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos desde ahí. Todavía podemos hacer cosas. Y podemos intentar sentirnos bien con ellas.
Creo que si alguna vez tengo hijos y están enojados, no les diré que la gente se muere de hambre en China ni nada parecido porque no cambiaría el hecho de que estén enojados. E incluso si otra persona la tiene mucho peor, eso realmente no cambia el hecho de que tú tienes lo que tienes. Bueno y malo. Como lo que mi hermana dijo cuando yo llevaba ya una temporada en el hospital. Dijo que estaba muy preocupada por ir a  la universidad, y en comparación con lo que yo estaba pasando, se sentía muy tonta. Pero no sé por qué se iba a sentir tonta. Yo también estaría preocupado. Y en serio, no creo que yo la tenga mejor ni peor que ella. No sé. Es diferente. Quizá sea bueno poner las cosas en perspectiva, pero a veces, creo que la única perspectiva es estar allí de verdad. Como dijo Sam. Porque está bien sentir cosas. Y ser tú mismo al respecto.
Cuando me dejaron salir ayer, mi madre me trajo de vuelta a casa en coche. Era mediodía, y me preguntó si tenía hambre. Y dije que sí. Entonces me preguntó qué quería, y le dije que ir a McDonald’s como solíamos hacer cuando era pequeño y me ponía enfermo y me quedaba en casa en vez de ir al colegio. Así que fuimos.  Y fue muy agradable estar con mi madre y comer papas fritas. Y más tarde, esa noche, estar con mi familia durante la cena y que las cosas fueran como habían sido siempre. Esa fue la parte más increíble. Que todo continuaba. No Hablábamos de nada serio ni ligero. Solo estábamos juntos. Y eso bastaba.
Bueno, hoy mi padre fue a trabajar. Y mi madre nos llevó a mi hermana y a mí a comprar cosas de último minuto para mi hermana por qué se va a la universidad dentro de poco. Cuando volvimos, llamé a la casa de Patrick porque había dicho que estaría de vuelta para entonces. Sam contestó al teléfono. Y fue muy agradable volver a oír su voz.
Más tarde, pasaron por la casa en la camioneta de Sam. Y fuimos al Big Boy igual que hacíamos siempre. Sam nos habló de su vida en la universidad, que parecía muy emocionante. Y yo le hablé de mi vida en el hospital, que no lo parecía. Y Patrick hizo bromas para que todo el mundo fuera sincero. Después de irnos, nos subimos en la camioneta de Sam, y como Sam me había prometido, nos dirigimos hacia el túnel.
Alrededor de un kilómetro antes de llegar al túnel, Sam detuvo el coche y yo me subí atrás. Patrick puso la radio muy fuerte para que yo pudiera oírla, y mientras nos acercábamos al túnel, escuché la música y pensé en todas las cosas que la gente me ha dicho durante el último año. Pensé en Bill diciéndome que yo era especial. Y en mi hermana diciéndome que me quería. Y mi madre, también. E incluso en mi padre y mi hermana cuando estaba en el hospital. Pensé en Patrick llamándome amigo suyo. Y pensé en Sam diciéndome que hiciera cosas. Para estar realmente allí. Y pensé sencillamente en lo quería que era tener amigos y familia.
Mientras entrábamos en el túnel no levanté los brazos como si volara. Solo dejé que le viento me corriera por la cara. Y empecé a llorar y a sonreír al mismo tiempo. Porque no podría evitar tanto amor como sentía por mi tía Helen por comprarme dos regalos. Y tanto deseo porque el regalo que le había comparado a mi madre por mi cumpleaños fuera muy especial. Y porque mis hermanos y Sam y Patrick y todos fueran muy felices.
Pero sobre todo, lloraba porque de repente fui consciente del hecho de que era yo el que estaba de pie en ese túnel con el viento corriendo por mi cara. Sin preocuparme de ver el centro de la ciudad. Sin ni siquiera pensar en ello. Porque estaba de pie en el túnel. Y estaba realmente allí. Y aquello era suficiente para hacerme sentir infinito(…)

sábado, 16 de mayo de 2015

AZTECA - GARY JENNINGS



TITULO: "AZTECA"
AÑO DE PUBLICACIÓN: 1980
PÁGINAS: 867
AUTOR: GARY JENNINGS - ESTADOS UNIDOS

“Azteca” es un libro del que escuché hablar muchas veces en entornos familiares así como entre algunos conocidos. Muchos comentaban su asombro de esta “novela histórica”, remarcaban los pasajes que más les habían impresionado y así, mucho, mucho ruido. Finalmente, leí dicho título y lo siguiente fueron mis impresiones.

Gary Jennings nos presenta “Azteca” en la forma de una narración en primera persona. Justamente un mexica o azteca que en propia voz irá describiendo algunos aspectos de su vida antes de la llegada de los españoles. Este azteca –Mixtli-, ha sido un sobreviviente y testigo de la conquista, e irá compartiendo los fragmentos dispersos de su vida a manera oral ante un grupo de monjes y misioneros, encomendados por el rey de España.
De esta manera, las casi novecientas páginas del libro relatan un hito de memorias, sucesos y experiencias de un hombre. En medio de este funcionamiento, el lector –sobre todo el mexicano- se irá topando con ciertos conceptos que siguen vigentes en nuestra cultura, ya sea el uso del lenguaje, lugares como Coyoacán, Tlaxcala o Cuernavaca, y por ahí muy escondido, La Maliche y Juan Diego.

Aunque esta novela, de cierta forma histórica, pudiera parecer difícil, es en realidad una lectura muy accesible que fluye sin mayor complicación entre algunos hechos históricos de la conquista de Tenochtitlán y la vida prehispánica de México. “Azteca” goza de esa inmediatez que caracteriza a los best-sellers, y es por ahí dónde muchos se pueden enganchar, inclusive no siendo lectores frecuentes. “Azteca” es idónea para quien busque una historia de largo plazo, entretenida, llena de diversos hechos y acción.

Ahora bien, siendo un poco más estrictos, a mí me pareció que el mecanismo narrativo se vuelve insuficiente, o más bien, repetitivo, todo transcurre en la psique del protagonista mediante la sucesión de estos capítulos narrados, lo que en dado momento, al menos personalmente, me comenzó a aburrir.  Y es ahí donde no se percibe mayor esencia. Mixtli es leído como una serie de hechos pasados y sin la mayor complejidad, no se le percibe una mayor humanidad.
Segundo, algo que siento que demerita la historia, o la hace menos fuerte -sin cuestionar si esa era o no la intención del autor (parece que el autor vivió doce años en México, con el fin de investigar para escribir la novela)- es el hecho de un protagonista que se enfrentó a un evento que marcaría no sólo su vida, sino que cambió el curso y la vigencia de una civilización. Vivir, atestiguar y sobrevivir a una conquista, para que luego otras creencias y formas de vida sean impuestas, es un conjunto de experiencias que en primeros términos resulta incomprensible. Imaginemos que en dado momento nuestra civilización contemporánea se ve conquistada por una raza superior, con la consecuente imposición de ideas y religión, etc. ¿Cómo manejar tal reseteo titánico? ¿cómo reaccionar a un fenómeno sin precedentes? La respuesta desde luego no es inmediata, y en “Azteca”, algo de esto ocurre como cualquier otra cosa. Leemos a un Mixitli relatando memorias sin más, como hechos aislados sin relación con un futuro –presente- donde todo cambió desmesuradamente.


En conclusión, “Azteca” puede ser el ejemplo del libro bastante entretenido, que de cierta forma, marcó un lapso en la visión literaria de cierta generación (algo cómo “Caballo de Troya”). Vaya, gente común que sólo buscaba una historia en la que hundirse placenteramente, con lo cual estoy de acuerdo, así sea ”Azteca”, P. Cohelo, o las sombras del Gray (Borges defendía la lectura hedónica, ante todo). Y bien, “Azteca” puede  proporcionar de estos hundimientos tan ricos. Con algo de morbo, y seguro por la publicidad de boca en boca, este libro gozó –y parece que todavía- de una popularidad en cierta forma continua. Sin problema, la mayoría de los lectores no quisquillosos se irán perdiendo en sus páginas, sobre todo si hay que enfrentar muchas horas de autobús o vuelo. 

viernes, 24 de abril de 2015

El CLUB DE LA PELEA - CHUCK PALAHNIUK





La primera vez que leí “El club de la pelea” –en esa vez, era “de la lucha”- fue en  formato digital y que dicho sea de paso, ya para ese entonces, la forma y el hábito de los e-books se habían consolidado en mí. No sé si soy yo, sin embargo; pero la lectura digital me deja cierta sensación de vertiginosidad, de como si las páginas se me hubieran escurrido entre los dedos y los ojos, y en mi memoria quedara algo menos. Ahora bien, recientemente he releído “El club de la pelea” en analógico, sí, en papel, y acaso mi vivencia de la historia fue mucho mejor.


Más allá de presentar o no presentar una aversión a los tiempos modernos de hiperconsumismo, megalomanía y megaconectividad, esta primera obra del norteamericano Chuck Palahniuk tiene méritos artísticos suficientes y loables, independientemente del contexto ideológico. El bastión fuerte de “El club de la pelea” es el matiz y desdoblamiento psicológico, ese héroe-antihéroe que es Tyler Durden y a la vez no lo es. Así, mediante este engranaje, Palahniuk entreteje un juego de personalidades y hechos que se desdoblan en una historia de sabotaje para el consumismo y estulticia de la sociedad occidental contemporánea. Un oficinista –un godinez- es el encargado de urdir el plan maestro para el complot ideológico. El oscuro proyecto consistirá en organizar clubes de la pelea por todo el país, diseminar una especie de ideología de renovación,  hasta dinamitar algún edificio importante; y aún hacia más largo plazo, acabar con la “sociedad del progreso” como la concebimos.

Es una lectura sencilla, y no obstante, es esto una de sus principales virtudes. En ese estilo llano, y oscilando entre la violencia y un juego de introspecciones y extrospecciones;  existe un matiz ácido e hilarante en el hilo narrativo, sin que en algún momento el lector se aburra.  Palahniuk supo construir de manera perfecta el tono de la novela, que se ejecuta sin que le sobren o falten capítulos, o bien, que caiga en lugares comunes y frases forzadas. 

Finalmente, “El club de la pelea” es idóneo para el lector que busque una historia irreverente y original, con un fuerte componente de la psique del protagonista. El juego psicológico, de personalidades, podría describir a cualquier persona que quiera enfrentar sus debilidades, miedos y obsesiones, y consciente de ellos -o inconscientemente-; crear en dado momento el Mr. Durden que que emancipe de las formas inservibles para alcanzar la renovación, y aún tal vez…arder de nuevo. 






sábado, 4 de abril de 2015

EL OTRO

“Soy esta conciencia, soy este momento. Soy en el reflejo una disección dentro de lo que es. Un espejo en el techo, soy estas paredes, este cuarto, soy –momentáneamente- también el cuerpo junto a él, o la imagen del cuerpo junto a mi, perfecto en su dimensión. Ella habla, lo cuestiona, quien le responde como puede. La hilaridad ha siempre de sus mejores recursos…”

Anahin se arrellana hacia mi, dice que tiene frío. Conversamos, pero me sigo dividiendo.

“…ese cabrón ni la quiere. Ni la podría querer. Ya sabía esto. Él es delgado, pero ha trabajado el torso y los brazos. Maldito exhibicionista, tú, se veía en el espejo de la pared: sujetándola a ella por las caderas al momento de los cuatro puntos, admirándose la musculatura de los antebrazos, la línea del tríceps al ejercer fuerza. Fue mejor de lo que esperabas –sólo el sexo-, aunque predecible. Todo es esta escena aparte, pero también la misma…”

-¿Y qué piensas de mí? ¿Por qué te gusté? –Me pregunta Anahin-, ¿Qué pensabas antes? Estábamos más chicos.
Coloca su cabeza sobre mi pecho, la tapo con la colcha. Tengo ambas manos bajo la cabeza a modo de almohada. Estoy desnudo, pero no tengo frío.

-No pensaba que hubieras cambiado tanto. Para bien, para mejor, eres otra.

“...¿pensar de qué? ¿En serio pensabas algo mejor que todo esto? No sé porque están ahí, tú abajo, yo aquí. Soy independiente, soy la extensión -¿involuntaria, seguro?- de lo que no puedes decir, pero sí sientes…”

-Pasó mucho tiempo, no pensé que aún te gustara –Me dice.

¡Ja!, ¿que te gustara aún? Apenas se vieron antes y se escribieron por celular. La atontaste con algunas frases de cagada, ¿pero?, ¿pero?. Yo existo y soy lo otro. Lo diferente pero lo mismo…”

-¿En que piensas?, ¿qué me escondes? –Me pregunta besándome la mejilla.

-Nada, pues sí, aún hay atracción, o algo así. A veces no hay respuesta para todo. Pero no te preocupes.

Estamos boca arriba. Nos quedamos mirando. Me comienza a besar el pecho, un pecho no pelo en pecho, y va subiendo a mi cuello. Cierro los ojos y necesito perderme, los abro de nuevo y ahí está él o yo en el espejo. Estamos. No importa, me volteo, la beso en los labios hasta descender a su cuello. Le quito la colcha, mis manos, que no son grandes, son suficientes para abarcar sus senos. Pero mejor una de mis manos apresa su mano colocada en mi pecho para obligarla a descender. Ahí está bien, me masturba. Continuamos y después ella se sube en mí. Me vuelve a besar el cuello, abro los ojos, nos reflejamos. Su espalda, sus nalgas, el hueco poplíteo, la extensión de su piel clara contrástando la mía bajo el sol de muchos domingos de fútbol llanero. Nos veo de soslayo en el espejo, quisiera creer que no somos los del reflejo. “…¿Quisieras creer? Somos una conciencia dividida…” pero somos lo mismo. Anahin me pasa un condón, lo abro y me lo pongo. Ella comienza a acabalgarme, pero esta vez sus movimientos iniciales son rápidos. “…¿en serio pensabas que somos el mismo? No, yo no respondo con tu vehemencia, con tus impulsos…”  Anahin se mueve más violentamente: su carne trémula, sus gemidos anulan el mínimo ruido previo. Reverberan en el espejo. “…espérate, ¿Por qué me arrastras?...” Cierro los ojos, con mis manos en sus nalgas muevo más a Anahin. Me abandono desde mí, abro los párpados un instante, el reflejo inmutable, “…no tiene caso seguir diviéndonos. Tú gobiernas, tú, en el amplio de tu organismo y su pensamiento.” Todo se va anulando, sólo nosotros, Anahin gime más fuerte llevando todo hasta el final. Nos veo en el espejo del techo, pero no me importa, volvemos a ser el mismo original. 

domingo, 1 de marzo de 2015

FLUIR ENTRE LOS PROBLEMAS






Lavé el auto en la tarde de este día. En dicho proceso, todo salió perfecto, es decir, todo normal y bien, porque cuando uno lava el auto en realidad son pocas las veces que acaecen eventos más allá de lo normal o que superen los parámetros de control humano, y que al final, nos lleve a obtener un dinosaurio o encontrarnos oro entre los rines.
Como sea, ya había terminado de lavar el auto y únicamente finalizaba aplicando silicón a los acabados de plástico y neumáticos. La crema de silicón que utilizo venía contenida en un recipiente plástico bastante endeble, y que ya de por sí se encontraba roto de algunas partes. (Aquí es donde los estándares de normalidad, a la hora de lavar el auto, colapsaron).
Ya cuando estaba guardando todo manipulé dicho recipiente de una forma no tan brusca, pero que fue sufuciente para que en la parte inferior se abriera un boquete, ¡y plas!, parte del silicón se desperdigara y quedara una plasta informe de vómito industrial. Reaccioné y enderezé el recipiente lo más rápido posible, de modo que ya no perdiera más silicón. Su puta madre, fue mi respuesta automática, y tras mascullar no se cuanta estupidez, pues traté de solucionar el problema.
Y ahí estaba todo, en solucionar el problema. 

Primero pensé en taponar el boquete, ¿pero como?, con una bolsa se siguió saliendo, y quizá usar cinta adhesiva hubiera constituido una solucion provisional puesto que el silicon hubiera terminado por vencer a la cinta. No, por ahí no iba. Luego pensé en un bote de aluminio (vacío, claro está) de café soluble, pero me pareció poco óptimo, porque luego tendríamos que sacar el silicón a cucharadas o de alguna forma nada práctica. However, me encontré al momento con un bote de cloro, de tapón y rosca estrechos (que al menos permitiría una mejor dosificación que el bote de aluminio). Fue rápido, simplemente pasé el silicón restante a dicho bote con la ayuda de un embudo y punto. Sin embargo, el hecho remarcable en todo esto, fue que incluso el dosificador original del silicón pudo adaptarse al nuevo bote (con un ligero recorte del tubo) y que al final terminó resultando más práctico. Ahora, cuando vuelva a comprar silición en contenedores tan frágiles, simplemente rellenaré el nuevo bote que implementé.

Pues bien, así tratemos de ser con los problemas. Quizá en una primera fase podamos mentar madres, pero que esa primera fase no se prolongue, y sepamos encontrar un solución. Adecuarnos, adaptarnos, y usar lo que haya a mano de la mejor manera. Esta situación del bote y el silicon desperdiciado me perció muy ad hoc. Y como ya me ha ocurrido en otras circunstancias, trabajé la situación con la misma frialdad, precisión y enfoque de un neurocirujano reparando la inervación de los músculos de la mano. Y esto, más otras consideraciones, puede ser aplicado para problemas mayores de la cotidianidad. Frialdad, precisión, enfoque. Fluir entre los problemas, fluir, fluir, pasa que a veces no podemos emitir todo ese caudal de empuje que quisieramos, ya sea por los obstáculos y demás, pero tal como el agua, ese caudal puede dosificarse, y fluir y filtrarse en su totalidad entre los resquicios de la adversidad, hasta que tras un esfuerzo -goteo- contínuo, el resultado se concrete. 
Fluir. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

HOW DO MEDIA, MOVIES OR TELEVISION INFLUENCE PEOPLE'S BEHAIVOR

Media, movies and televisión often influence peoples's behaivor in some some aspects: as a way of thinking or acting. Although media doesn't make compulsory agreements with consumers, there are affectively some patterns that people tend to copy in their behaivor.

One clear example is about physical appereance. Almost all movies and T.V. channels are full of both beautiful men and women, who have "perfect" bodies and faces. So, people like the way they resemble physically perfect and suggesting that beauty is what really matters nowadays. Then, people try to be like those beautiful characters by buying a lot of make up or a lot of clothing.
Another example of influencing behaivor is a missunderstood idea of what success means. Quite often, media transmits a lot of contents and commercials where all we can watch are announces of cars, material possesions and so on. Those advertisements suggests that if we own that car, house, device, or whatever, we will be immensely happy but eventually we won't stop consuming in an eager behaivor of always desiring more.
Incitation to some bad or not adapted conducts can be regarded as one of the worst issues in people's changing behaivor due to media influence. In this case, is violence which plays an important role. Many T.V. series and movies have high content of violence and it can be suggested that violence is a well pattern to resolve problems or behaive in real life. In the same way, sex it is always depicted with a distotioned idea of an act without consequences. 
In addition, a final influence one people´s behaivor could be the falseness of happiness. Nowadays, it seems that media is imposing a trend of happiness without effort or without trouble. That is to say, that everything should be perfect, leading people's behaivor to a certain area of invulnerability. As a result, some people are forced now to fake  self-assurance, or happines, without being conscious of the inner-side comprehends contrasts as well. 




jueves, 4 de diciembre de 2014

WHEN PEOPLE SUCCEED IT IS BECAUSE OF HARD WORK. LUCK HAS NOTHING TO DO WITH SUCCESS

Quite often it is commonly thought that people who succeed have been favored with luck, but I argue that such "explanation" is an easy perspective which avoids or does no take into account some other important but less visible facts.
For me, "luck" has more to do with hard work. For instance, it is hard work -in whichever circumstance or target- that will lead to achieve an objective, it does not matter how many times a failure exists. So viewing at luck as a component of success, whe should re-dimentionante its concept by naming or thinking of it in the way of hard work. 
For example, hard work will make us to look thoroughly for options instead of waiting passively for luck that accomplishes our target. In the same way, hard work will always make wider our chances to reach a desired outcome. All the precedent points can be synthesized as luck, in reality, represents an accumulation of superior effort and focuses on execution.
Alternatively to the previous arguments, luck has nothing to do with success due to the following facts. First, luck is always seen as unexpected, that is to say, that luck apparently provides a favorable "short-cut", but this contrast hard working, because with hard work we always aim and wait for a specific and expected response. Finally and most importantly, luck is the easiest, fastest and most immediate justification for the vast majority that always rejects hard working as the only way to achieve success in a specific point of time and with quantification rates. 

domingo, 16 de noviembre de 2014

LA FUERZA MENTAL

Más que la fuerza física, que no es desdeñable, es la fuerza mental la que constituye la diferencia entre hacer y no hacer (y en ese intervalo insistir), entre llegar y no llegar, entre tener y no tener. Esta fuerza mental es lo que nos espolea, lo que nos dice "¡sigue!" aún incluso después de haber trastabillado y caído. La fuerza mental -más otras actitudes, desde luego- es el elemento imprescindible para lograr (e intentar aún en contra de probabilidades) un objetivo a diversos plazos. Desde un paso incipiente hasta los objetivos a largo término. 
En este proceso a distintas fases aparecerán las distracciónes, las críticas y los cuestionamientos añadidos a las convenciones y prejuicios, y lo que es peor: el auto-sabotaje mental. Por esto es necesaria la fuerza mental, para mantenernos enfocados en el objetivo, allways aiming on the target, droit au but; porque, ¿cuántas veces se pierde de vista la siguiente fase o un horizonte -aparentemente- más lejano, por algún comentario, situación o desavenencia? Muchas veces. La fuerza mental es el hilo conductor, lo que nos adecua a los cambios súbitos del camino, es un misil Maverick guiado por láser para que al final de la sinuosa trayectoria impactemos en seco contra nuestro objetivo. ¡Y bang baby!

Aún más, esta fuerza mental puede operar los cambios de la interfaz interna (que desde luego repercutirá en el exterior), tales como vicios, flojera, postergación, o esos malditos engramas mentales -tan arraigados- que no nos dejan alcanzar lo mejor de nosotros mismos. La fuerza mental no sólo es decir "sí" cuando todos digan que no, es también decir no. Decir "no" y cerrar la puerta para trabajar, o soltar las cuerdas y dejar los puertos de seguridad.

viernes, 14 de noviembre de 2014

THE MOST IMPORTANT THINGS IN LIFE ARE NOT LEARNED AT SCHOOL

Do yo agree with this statement? The most important things in life are not learned at school or college?

I think that just by going to school or college we aren't able to learn the most important things in life. For instance, what is important? Knowledge?, money?, social class?, appreciation? human relationships? I am sure that I could keep writing more, buy I just would add "happiness". Therefore, I deem that just by going to school in order to pursue a higher education will give us just specific skills as literacy or numeracy, and also the concrete knowledge to accomplish the grade or degree.
However, I want to specify that it is by "how we go through" to college that we will have the opportunity to realize what sort of things concern us or are more important. For example, and independently if we sudy in a private or public system, in college we can experience situations involving friendship -human relations-. In this part of life, we will meet a lot of people, and some of them can become really good companions and eventually friendship. Also, in college we should start to acquire responsibility in orden not just to obtain good qualifications but to star to build the discipline necesary to manage our life as soon as we start to work for us, for others, and also take care of ourselves as well.
Another important point is what kind of career do we want to have? A successful one? On the one hand it is considerated that a successful career is the one that will reward us with a lot of money, on the other hand , a successful career can be the one that is meaningful and for instance conduce us to happines. But I think that a really well displayed career will carry us to generate enough resources to grant a sound life. 
Above all, many people argue that to excel the subjects means to have learned a lot. But that is not a fact, because during our professional lifes we will fail in some aspects or we will pass through  unexpected situations that even in college weren't taught to us. 
It might be concluded that not just by going to the college is how me learn things, but in how we assume college -and eventually education- is how we can have a deeper sense really matters to each one. 

sábado, 18 de octubre de 2014

ALL THE TIME IN THE SAME PLACE, ALL THE TIME WITH THE SAME PEOPLE

...writen in those days



Living all the time in the same place and staying with the same people could be, in general terms, explored in working or studying purposes. I will depict the pro's and con's in a general way. First of all, living in the same place could have more advantages related to comfort. If someone choses this living option could be close to his/her family, job, and knowing already all the places in the same city. In my opinion, going further or changing residence could have some advantages. For example, one will discover new places, meet new people and will live in personal ways of space and requirements. Similarly, loneliness could help to grow some maturity in certain daily issues as cooking, cleaning, and tacking care of one's self. However, living/working in another place implies certain things that could be harder in the beginning, just like to learn more efficiently how to manage money or getting lost in new addresses. Likewise, we must take into account to pay services and all the stuff required for daily living. In addition, what could happen if you get sick, like for example, of a cold? None of your family will take care of you. Maybe it isn't worthy this kind of life at all. Nevertheless, I argue that to leave the town/city where we were born, could conduce us to reach things that the other option almost impossibly wouldn't do it. In other words, I am refering that leaving comfort places (setting aside daily issues) could lead us to grow in other and even better levels of mindfulness or consciousness. That is to say, knowing better about our spectations, dreams or plans. And yes, maybe with the time get ourselves firmly rooted "there" in that "new" place. Afterwards, this matter could have many options and opinions to be regarded. But, finally, as each one  who decides his/her life's own is developed and carried out. 

lunes, 1 de septiembre de 2014

CAPÍTULO VEINTE DE "EL CLUB DE LA LUCHA" de Chuck Palahniuk

Estaba leyendo el capítulo veinte de la novela "El club de la lucha", y en el curso de la narrativa de Palahniuk, ya no leía, me leía.

"Tenía veintiuno o veintidós años. Realizaba prácticas en un hospital privado. Yo bostezaba, era sábado por la mañana y el paciente con el que trabajaba –un junior, lesionado medular- me dijo: “Tú no haces lo que te gusta, tú estás aquí porque tus papás  ya no te quieren en tu casa”. Que hijo de toda su puta madre, no tenía humildad, ni aún cuándo se salvó de quedar cuadraplégico de por vida. ¿Y yo? Yo, yo no tenía huevos en esos días, pero sus palabras fueron una bofetada; o que me escupieran y quemara.
Desde luego, elegí lo que elegí porque quise y lo amo, pero estaba anestesiado en mi propia idiocia. Fue como el primer respiro –doloroso- después del coma.

Hoy es distinto, y mejor, mucho mejor.

miércoles, 20 de agosto de 2014

¡Alza las manos! ¡Alza las manos!

Regresaba del trabajo, caminaba en la tórrida tarde hacia la parada de autobús. En el mismo paradero se encontraba una chica -ginger teñida, por cierto- que ya había visto a lo lejos. De cerca se veía aún mejor.Usaba mallones para hacer ejercicio, muy ceñidos sobre sus nalgas;calzaba tenis morados como su escotada blusa. 
Finalmente llegó el camión que debía abordar, se detuvo algunos metros antes de la parada debido al tráfico. Caminé, subí, y pagué. Me senté del lado de la ventanilla para admirar a la ginger mencionada y capturar el mejor ángulo. El éxtasis de la belleza duró menos de dos segundos, el recorrido prosiguió y yo seguí sentado del mismo lado de la ventanilla.

En determinado punto del recorrido escuché a una niña pequeña, quizá de no más de ocho o nueve años. Iba atrás de mí, riendo, riendo mucho. Escuchaba su voz casi pegada a mi nuca mientras su mamá hablaba por celular. Después de colgar le preguntó si ya había utilizado sus útiles nuevos.
-No, no, -Respondió la niña impaciente.

El camión llegó a un boulevard que conduce directamente a un puente. Subimos lento hasta lo alto y se veía gran parte de la ciudad en el atardecer. La niña comenzó a gritar "¡Alza las manos mamá, alza las manos!", como si fuéramos a descender vertiginosamente por un montaña rusa hasta profundidades insondables. La niña pequeña rió aún más, su mamá también, y aunque yo no la podía ver, la imaginaba sentada al borde del asiento, risueña, transparente, explotando con una sonrisota; alzando las manos esperando a que todos descendiéramos en ese autobús con gran vértigo.




Depuré esta escritura con la coincidencia de una cerveza con clamato, home made. Las gingers captan inmediatamente mi atención; me encanta oír reír a los niños  

martes, 19 de agosto de 2014

El Carmen

Ayer llovía en El Carmen, y más que nunca tuve presente que ya acepto mejor las tardes lluviosas. Aún más, me abrazo a ellas.

jueves, 14 de agosto de 2014

BAJO LA MISMA ESTRELLA, John Green

"Esta vida me gusta demasiado, Hazel Grace"



A Jennifer, siempre. 



Calificar como “conmovedora”, “tierna”, o “genial” a “Bajo la misma estrella” es alejarnos del real valor de este libro que merece adjetivos y líneas más precisos que describan sus mejores cualidades.
Escrito por John Green y narrado en primera persona por su protagonista,  Hazel Grace nos introducirá en su floreciente vida a los dieciséis años, sobrellevando un diagnóstico de cáncer con los relieves que esto implica. Ella, junto con Augustus Waters, -y también con el mismo diagnostico- emprenderá un viaje a Holanda en búsqueda de su escritor predilecto para aclarar algunas situaciones sobre su único libro. Antes y después de dicho viaje se engranarán una serie de eventos que enriquecerán la historia con diversos matices, manteniendo así una trama muy dinámica en la que el lector jamás deja de sentirse partícipe.
No son más de trescientas páginas, un libro muy rico y variado. Muy asequible, se puede ingerir en menos de una semana.

Deponiendo el hecho del que este libro se hizo más “conocido” por la película –que aún no he visto- en suma y afortunadamente, me pareció un trabajo muy bien logrado que superó mis expectativas y posee numerosos méritos propios. Me parece que J. Green logró una gran historia en base a que conocía muy bien a todos sus personajes y en el manejo coherente de las situaciones que propone.
…Hazel, la adorable Hazel Graze; leerla es un placer, conocerla, reconocerla en la historia es sumamente nítido. Su personalidad está bien delimitada y se hace reconocible desde las primeras páginas. Posee una naturaleza que parte de lo simple para generar entramados. ¿Qué virtudes?, jamás cae en la autocompasión, muestra una hilaridad genuina y despliega una sensibilidad que no roza con lo común. Me encantó.
A pesar de que este libro quizá esté inclinado ligeramente para un adolescente, la temática no cae en lo gastado de la comedia romántica o la ya de por sí complicada empresa de abordar aspectos como la vida o la muerte. El aspecto a resaltar es que es una lectura bastante accesible, son numerosas las notas que uno puede hacer al margen –si lo desea- y que tienen una aplicación asombrosa en la cotidianidad.

-Cuéntame tu historia –me pidió mientras se sentaba a mi lado, a una distancia prudente.
-Ya te he contado mi historia. Me diagnosticaron cáncer cuando…
-No, no la historia de tu cáncer. Tu historia. Lo que te interesa, tus aficiones, tus pasiones, tus manías, etc.
-Pues…
-No me digas que eres una de esas personas que se convierten en su enfermedad. Conozco a muchos. Es descorazonador. El cáncer es un negocio en expansión, ¿no? El negocio de absorber a la gente. Pero seguro que no les has permitido que lo consigan antes de tiempo (…)

Cómo argumentaba anteriormente, la historia no cae en lugares comunes y su desarrollo es inteligente. En el párrafo anterior se atestigua la frescura del libro, que por la historia planteada, uno podría pensar en una trama desgarradora, triste, o que llamara a la compasión y tragedia. Pero no, no es así, John Green logra un enfoque distinto en su narración en base al sentido del humor e inmejorable personificación de sus caracteres. Esa frase “No me digas que eres de las personas que se convierten en su enfermedad” me pareció remarcable. ¿Cuántas personas no se convierten en sus enfermedades, y que ni siquiera tienen la magnitud de tener cáncer? ¿Cuántas, que son puras quejas, achaques, alegatos, etc? Sí, de ese tipo de gente que publica sus conflictos en Facebook, que se quejan porque es lunes, porque no les gusta su trabajo, and so on. No nos interesa.
Compartiendo más sobre lo que este libro me dejó fue que pude comprender acaso un poco mejor a aquellas personas que han padecido o padece esta enfermedad. Es un amplio espectro de situaciones que van desde lo orgánico hasta otras esferas impensables, pero bueno, esto fue el crecimiento personal que el libro me dejó, y que sin duda será distinto para cada lector, si así lo quiere.

En suma, fue una lectura agradable y por momentos rozó en lo bello. Forma contrastes y relieves atractivos, exponiendo contrariedades y momentos radiantes como en la vida real. Quizá algo que le resta un poco de mérito es que el capítulo 9 está de más, y para cerciorarme lo releí hasta tres veces, como me parece que también sucede con el 14 y 15; no recuerdo bien. Posiblemente la depleción de esas partes nos hubiera dado una lectura más ágil todavía, y que aun así, no sería necesario.




martes, 12 de agosto de 2014

Atestiguándome

Ya había terminado de correr, e iba por la tercera repetición de "cristos" en el desvencijado pasamanos de la unidad habitacional.
Una niña, que ya había visto a lo lejos, se me acercó. "Tal vez esté loca", pensé para mis adentros. Era morena, menos de 1.30 de estatura, tenía la mirada divagante y hablaba sola. Venía con dos perros.
-¿Haces ejercicios así? -Me dijo moviendo un brazo.
-Sí -Le dije.
¿Y para que haces ejercicio?
-Para estar saludable.
Continué con otra repetición, cuando terminé me dijo:
-¿Ese perro es tuyo? -Me dijo señalando al mayor de los dos perros que la seguían.
-No, no es mío.
-Tiene algo en la pierna -Dijo señalandolo.
Yo ya sólo me encontraba estirando.
-Oye te invito a mi cumpleaños, es por allá, a ver si vas.
-Sí, gracias -Le respondí.
La niña se fue, como también yo me retiré. Cuando voltee estaba encima de una patineta, sosteniendo un equilibrio inmejorable. Y ahora veo porque Yisus estaba mamado, todo es gracias a los "cristos". Le hacen honor al nombre.


lunes, 11 de agosto de 2014

Cotidianidad, nota en el transporte público.

Muchas veces me había propuesto comenzar una serie de entradas para escribir sobre lo cotidiano, para diseccionar el "día a dia"
Haré el mejor esfuerzo para que esto resulte si no fructífero, sí constante, pues son algunas notas mentales sobre las que me parece vale la pena escribir, ya que en su momento capturaron mis sentidos, deduje algo o me hizo intuir algúna concepción.

Pues bien,
había salido de mi casa en la tarde, ya lloviendo. Tomé el transporte público y el agucero arreció. Se oía la música de banda del chofer, un par de pláticas y los demás que íbamos sólos como maldiciendo el clima. Y de todos los pasajeros que íbamos, una chica linda atrajo mi atención. Llevaba un sobrero y botas, más o menos morena, y sentada casi en frente de mi. A diferencia de los demás, ella no iba revisando su teléfono celular, iba cantando. Sí, iba cantando, obvio no en una forma en la que todos se dieran cuenta, si no más bien, cantaba para sí, para su mente, para su alma, movía los labios y ladeaba ligeramente la cabeza. Me pareció hermoso.
¿Que iba escuchando? No lo sé, pero me pareció formidable reservar un espacio en la mente y en los oídos para encontrarse y perderse en sí misma. 
Esto no es publicidad de la manzana, pero llevaba un iPod, ¿que escuchaba?, no creo que sea importante, pero me pareció que con el iPod, independietemente del celular, creaba una esfera únicamente para el sentido del oído, para la gloria de la música, algo como una alcázar donde dividir las constantes demandas del guasap, las actualizaciones del feis, o los tuiteos. 
Por algo de lo anterior es que se me ha metido a la cabeza la idea de poseer ipod, y, que cuando menciono lo anterior, la gente estupefacta me dice: "pero si te compras un iPhone podrías tener la música y telefono todo en uno" Y así, supongo que lo que me tratan de decir es sobre las bondades del iphone. Pero no, yo quiero esa línea divisoria entre algo valioso como la música (y yo), y todo ese entramado de información en las redes.
Como quiera que sea, son apenas algunas concepciones que ya había intuido previamente en mi corteza cerebral. Supongo que la visión de la chica linda disfrutando su música lo detonó. 

Bajé en el Carmen, aún llovía mucho; entré a una sucursal de una cadena comercial de café a leer en lo que amainaba.
Llegué hasta la página 480.

lunes, 21 de julio de 2014

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER, Milan Kundera

“La insoportable levedad del ser”, novela escrita originalmente en francés por el checo Milan Kundera, se desarrolla en la época de la antigua Checoslovaquia invadida por la Rusia comunista. Sin tratar de ahondar demasiado en la trama, es una historia de amor centrada en cuatro protagonistas –Tomas, Teresa, Sabina y Franz- interrelacionados en un decurso de varios años que abarcarán la vida de cada uno en lo que concierne a distintos ámbitos como el amor, la soledad, la vejez, la memoria, así como la identidad personal. Tomás y Teresa, casados, componen un matrimonio que se desarrolla entre las infidelidades de él y la inseguridad y tormentos de ella. Sabina, una de las tantas amantes de Tomás, es la menos compleja –en apariencia- en cuanto a mantener relaciones con hombres casados, y cuyo  desapego y deseo ambivalentes por Franz, repercutirán inevitablemente en él así como en la vida y esposa del mismo.
Se ha dicho que “La insoportable levedad del ser” es una novela filosófica, sin embargo, su autor ha negado este hecho. Sin profundizar en esa cuestión, lo cierto es que esta obra tiene su grado complejidad. Efectivamente, se enriquece con algunos conceptos filosóficos, además de que elementos como el sueño, las pesadillas o cierto grado de lirismo son recursos que el autor usó con recurrencia. En resumen, es un libro que narra sobre la vida y sus componentes que oscilan entre el cambio y lo inmutable, de la vida que pulsa en diversos escondrijos como el “ser”, las personas con las que nos relacionamos, las épocas, las memorias indelebles, etc; hasta que algo –o la vida misma- se detiene.

Profundizando en sus líneas, es una trama que habla de la vida en todos su derroteros (el amor, el trabajo, las relaciones interpesonales o las decisiones, etc.) El estilo es en general algo lúgubre, dónde en ciertos pasajes el dolor se acentúa más gracias a los recuerdos arraigados, o las introspecciones que salen a flote en la memoria de los personajes. Da la sensación de que cada uno de ellos ha sufrido alguna derrota. De todos, leí a Teresa cómo la más nítida. Acomplejada, lucha entre fantasmas, tristeza y visiones para estar vigente en sus circunstancias. Igualmente, buscó ser valiente y  ampliar sus lindes. De esta forma, Teresa escapa de la hostil casa de su madre en un pueblo intrascendente, pero a menudo, algún recuerdo tortuoso se colará a su mente, haciéndola sentir todavía presa del pasado, “de la madre”.



Este libro es como un espejo. Se descifran conceptos como la rutina, de esa rutina mortal a la que se puede acostumbrar las personas pero anquilosa a largo plazo. Muchos pasajes son esos reflejos de cotidianidad que podemos constatar, ya sea en nuestra vida o en la vida de otros. De este modo, un punto que me pareció muy acertado, fue señalar a Karenin (el perro de Tomás y Teresa) como un común denominador o señuelo de dicha cotidianidad. Es gracias a Karenin cómo Tomas y Teresa reflexionan sobre su vida juntos, sobre una decisión de no tener hijos, y cómo todo se va incorporando gradualmente al pasado, o bien, sumándose al futuro en una aparente -e insoportable- naturalidad. 
Sumado a lo anterior, otra parte que me arrobó fue la escena dónde Tomás va a limpiar ventanas a casa de una mujer, (la mujer cigüeña-jirafa). Aquí, el diálogo es tan suficiente que uno ya intuye el hermoso sexo insinuado. Y escribí suficiente porque nada suena falso, ni hay comentarios o ademanes de hagan sobrecargada la escena. Cito el texto:



(...)Lo observaba con una mirada insistente, atenta e indagadora, en la que no faltaba un destello de inteligente ironia.
-Adelante, doctor –dijo.
Comprendió que la mujer sabía quién era él. Prefirió, sin embargo, no reaccionar y preguntó:
-¿Dónde podría llenar el cubo de agua?
Le abrió la puerta del cuarto de baño. Se encontró con el lavabo, la bañera y la taza del váter(…)
La mujer que parecía jirafa y cigüeña sonreía, sus ojos se entrecerraban, de modo que todo lo que decía parecía lleno de un sentido oculto de ironía.
-El cuarto de baño está a su completa disposición, doctor –dijo-. Puede hacer con él lo que le plazca.
-¿Puedo incluso bañarme?- Preguntó Tomas.
-¿Le gusta bañarse? –le preguntó.
Llenó el cubo de agua caliente y regresó al salón.
-¿Por dónde quiere que empiece?
-Eso sólo depende de usted –se encogió de hombros.
-¿Puedo ver las ventanas de las demás habitaciones?
-¿Quiere conocer mi casa? –sonrió, como si lo de limpiar las ventanas fuese una manía de él que no tuviese interés para ella.
Entró en la habitación contigua. Era un dormitorio(…)
Al regresar había una botella abierta encima de la mesa con dos vasos.
-¿No prefiere reponer fuerzas antes de semejante trabajo? –Preguntó ella.
-Encantado –Dijo Tomás y se sentó.
-Tiene que ser una experiencia interesante para usted conocer tantas casas –Dijo.
-No está mal –dijo Tomás.
-En todas partes le esperan mujeres cuyos maridos están trabajando-
-Son mucho más frecuentes las abuelas y las suegras –dijo Tomás(…)


No he leído ningún otro libro de Kundera, y por este, no diría que el diálogo es de sus principales virtudes. Pero en lo anterior me pareció que el resultado es perfecto, todo es tal cual, translúcido en su dimensión.


Esta obra puede sugerir reflexiones, el autor las propone y abundan. Al final, más allá de todos los conceptos profundos que hayan, lo mejor es que fue un trabajo de buena calidad del que seguro haré al menos otra relectura. Confieso que sentí calar hondo ciertas líneas, que se me agolparon en el pecho y la garganta algunas palabras, sus imágenes y sus ecos. Después de eso, necesito algo menos lúcido y violento. Algo soft porque es de esos libros que dejan impresiones hondas.