lunes, 2 de febrero de 2009

DIALOGOS DE PARADA DE CAMION

....por ustedes, muchachos y muchachas, que crecimos juntos y quizá vivimos algunas cosas antes de tiempo. Eramos una bola de cabrones; ¡salúd!; lastima que las cosas terminaran así, bueno quizá era de esperarse. Nadie lo pensaba así, nadie nos enseña a vivir, no hay instructivo para eso

La mañana apenas se dibujaba. Era lunes, y como en cualquier lunes; parecía haber más contaminación, más tráfico y más preocupaciones. En la parada del camión se encontraban el Tamal y el Fenómeno. Fumaban el primer cigarro del día, claro está, sin haber desayunado. Ya se sentía la fatiga y el estrés de un día pesado que apenas comenzaba, el fin de semana y sus diversiones se habían desvanecido rápido.
-¿Entonces que, Fenómeno, no vas de antro los fines? –Preguntó el Tamal, persona gorda y de calvicie pronunciada.
-No, lo mío es echar la chela banquetera –Contestó el Fenómeno, joven delgado cuyos cabellos despeinados se agitaban al viento creado por los autos. El camión aún no pasaba.

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